Si estás cansado de las mismas cenas aburridas y buscas una receta que sea fácil, elegante y que aproveche verduras de temporada, estas tortillitas de calabacín rallado con queso de cabra van a convertirse en tu nuevo plato estrella. Una combinación irresistible entre lo crujiente del calabacín, la cremosidad del queso de cabra y el toque dulce y ácido de la mermelada de tomate.
Es la receta perfecta para una cena ligera, un entrante gourmet o incluso para un brunch de fin de semana. ¡Y lo mejor es que se hacen en 25 minutos!
Tabla de contenido
¿Por Qué Esta Receta Funciona Tan Bien?
El secreto de estas tortillitas no es solo el calabacín, es el equilibrio de sabores.
El calabacín rallado aporta frescura y una textura jugosa. Al mezclarlo con huevo, conseguimos unas tortitas doradas y crujientes por fuera pero tiernas por dentro. El queso de cabra se funde ligeramente y aporta ese sabor intenso y cremoso que eleva el plato. La cebolla pochada le da el toque dulce y meloso, y la mermelada de tomate es el contraste final que lo hace adictivo. El tomillo fresco cierra el círculo con su aroma mediterráneo.
Además, es una receta muy versátil y sin gluten de forma natural.
Ingredientes para 4 Personas (unas 12 tortillitas)

- 3 calabacines medianos
- 5 huevos grandes
- 1 cebolla grande
- 150 gramos de queso de cabra en rulo
- 150 gramos de mermelada de tomate (puede ser casera o comprada)
- 100 mililitros de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- 1 ramita de tomillo fresco
Cómo Hacer Tortillitas de Calabacín Paso a Paso
PASO 1: Preparar el calabacín (El truco más importante)
Lava los calabacines y rállalos con un rallador grueso, con piel incluida. Pon todo el calabacín rallado en un colador, añade una cucharadita de sal y deja reposar 15 minutos. El calabacín soltará mucha agua. Después, con las manos o con un paño limpio, exprime muy bien para quitar todo el líquido posible. Este paso es CLAVE para que no se deshagan y queden crujientes.
PASO 2: Pochar la cebolla
Mientras tanto, pica la cebolla en juliana fina. En una sartén con 2 cucharadas de aceite de oliva, pocha la cebolla a fuego lento durante 10 minutos hasta que esté transparente, dulce y ligeramente dorada. Reserva.
PASO 3: Mezclar la masa
En un bol grande, bate los 5 huevos. Añade el calabacín bien escurrido, la cebolla pochada, sal y pimienta negra. Mezcla bien. No añadas harina, el huevo es suficiente para ligar.
PASO 4: Cocinar las tortillitas
Pon una sartén antiadherente a fuego medio con un poco de aceite de oliva. Coge una cucharada colmada de la mezcla y dale forma redonda en la sartén. Cocina 3-4 tortillitas a la vez, 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas y crujientes. Colócalas sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite.
PASO 5: Montaje final
Sirve las tortillitas calientes. Desmenuza por encima el queso de cabra, añade una cucharadita de mermelada de tomate y unas hojitas de tomillo fresco. El contraste de temperaturas hará que el queso se ablande un poco.
Consejos de Chef para que te Queden Perfectas

1. No te saltes el escurrido: Si no quitas el agua del calabacín, la mezcla será líquida y nunca quedará crujiente.
2. Queso de cabra: Usa un rulo cremoso, no en pirámide muy curado. Se desmenuza mejor y se funde más rico.
3. Mermelada de tomate: Si no encuentras, puedes sustituirla por confitura de pimientos rojos o incluso chutney de tomate. El toque agridulce es imprescindible.
4. Versión Air Fryer: Puedes hacerlas en freidora de aire a 190°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Quedan más ligeras.
¿Con Qué Acompañarlas?
Estas tortillitas son increíbles solas, pero si quieres hacer una comida completa, acompáñalas de una ensalada verde con rúcula y nueces, o sírvelas como tapa con una copa de vino blanco frío.
Se conservan 1 día en la nevera, pero te recomiendo comerlas recién hechas para disfrutar de su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo hacerlas sin queso de cabra?
Sí, puedes usar queso feta, ricotta o incluso mozzarella, pero el queso de cabra es el que mejor combina con la mermelada de tomate.
¿Se pueden congelar?
No es recomendable porque el calabacín suelta agua al descongelar y pierden su textura crujiente.
